La vibración del último baquetazo de crash.
Libertad, libertad es estar a la altura de la vibración
del último baquetazo de crash, es sentir emoción buscando paraderos en los límites ajenos como salvación.
A modo de escape la guitarra al hombro, se alejan los horizontes cuando aumenta
la información. A modo de escape libros de autores clásicos, cafés y lluvia
para amortiguar el dolor. Ahora que la tormenta pasó, la vida comienza a
cambiar de color, estamos un poco más cerca de unirnos en el nombre de un único
Dios. Fue un sacrificio haber tenido que pasar por acá, son los sacrificios
pactados para experimentar la dualidad. Cuando nos demos cuenta de nuestras realidades vamos a poder ser el sol y también la luna. Mientras
esperamos que llegue el milagro que no nos animamos a buscar. Cuando nos demos cuenta de la posibilidad que es estar acá, con esta gente, en este lugar, vamos a
poder comprender que lo demás no vale, que sólo vale en apariencia, que sólo vale en evasión.
Esa evasión de recurrir a lo que condena. Es matarse consiente, a veces el
vivir acá, sabiendo que los placeres tapan al dolor, pero la mayoría son
pasajeros. Es permitirse lentamente destruirse en el camino de la evolución. Es
conocerse, encontrarse en un camino alejado muchas veces de la moral
que da la liberación que hoy nos cuesta encontrar. Es comenzar en un juego y
terminar en la costumbre. Es salvarse lentamente aunque se esté en la oscuridad, porque
la luz es más brillante y libertad, libertad es estar a la altura de la
vibración del último baquetazo de crash.
(Todas las imágenes son sacadas de Internet)

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