sábado, 17 de junio de 2017

EL CUERPO PESA, CUANDO EL ALMA  CESA

En este espacio donde todo es vacío
el júbilo dormido es el peor de los enemigos,
en este espacio donde quedo solo yo…

y pesa hasta el respiro.


Si te dijera que a esta altura ya me da igual
que baje un sabio vestido de túnica diciendo –ya está-
y Dios como eco de fondo
-mi niña, ya está-
Que siento que lo que el alma tiene por saber, lo sabe ya.

El cuerpo pesa cuando todo aprendido está.
El cuerpo pesa cuando solo es equipaje perdido.

El cuerpo a veces pesa,
pero pesa más cuando no hay novedad.

El cuerpo pesa, cuando el alma cesa.
Y trato de estar aquí, ahora en el presente,
pero hay gente alrededor que juega a ver quién sabe más
y mas que sabios son hirientes.
Y trato de confiar en él que es mi esencia
pero cada uno es una empresa a ver quién vende más
quien jode más,
quien es menos inteligente.
Y esos que se dicen amigos no quieren que vueles más alto que ellos
y esos que tienen corazón a veces lo usan para aprovecharse de otros corazones inciertos.

Ayer mirando hacia el horizonte vi que a veces ni el final nos salva,
hablamos de hermandad y luego,
puñal por la espalda.

Si te dijera que a esta altura ya me da igual
que un ángel me rescate con pretexto de misión cumplida,
que siento que no cabe más teoría para aplicar
en este mundo nuestro por exceso de fronteras.

El cuerpo pesa cuando todo por hecho se da.
El cuerpo pesa cuando es solo existencia inerte.

El cuerpo a veces pesa,
pero pesa más cuando no hay novedad.

El cuerpo pesa, cuando el alma cesa.











No hay comentarios:

Publicar un comentario

SIN FE DE ERRATAS Es larga obra la vida es teatro de larga data... Hoy prefiero no centrarme en detalles, crearme sin frenos ni fe de ...