viernes, 20 de marzo de 2015

Caja mental

Será el desdoblamiento del tiempo la instancia final,
será la melodía que nos salve de nuestra caja mental,
porque quien va sin la intención de encontrar puede acertarse,
puede progresar quien permanece mutable.
Se siente en el cuerpo el retroceso mental,
se percibe en el aire la falta de flexibilidad,
todos opinan, todos dan órdenes,
ajena es la voluntad del otro ante la mirada del hombre.
El bien no es más que evolución,
es involución el mal,
pero el punto medio se tarda en llegar porque los puntos son equidistantes.
Y es una cárcel mental este escrito también,
es permanente el prejuicio,
es inconstante el realismo,
inevitable la obcecación,
son constantes los juicios.
Es un molde el pensamiento tratando de concretarse,
son opciones las ideas que no deben limitarse;
no podemos cambiar,
amoldarse es un reto difícil de lograr.
Hay un dedo que apunta desde arriba,
les hacemos creer que es celestial,
pero no somos más que nosotros encajonando,
lo apropiado, lo inapropiado, la mentira y la verdad.

Caminamos por un sendero que permanece marcado,
es más fuerte el miedo de ser juzgados,
el temor de hacer algo inadecuado,
somos nosotros los limitados,
hoy somos los reprimidos por nuestra cárcel mental.













(Todas las imágenes son sacadas de Internet).

domingo, 8 de marzo de 2015

YO MUJER

Él me abrazó tan fuerte que se unieron todas mis partes rotas.
 Me vio sobre su cama, casi desesperanzada, con la flaqueza en la mirada y el miedo en la respiración.
 Él con sus manos tocó una danza casi indescifrada y yo, YO MUJER, me sentí en su regazo como protegida.
 Con su grandeza y su fragilidad admitió la mía también, pero al convertirlo en esencia él fue caballero y yo, YO MUJER.
 Y así tomó la efímera magia del momento y se fue, dejando tras de él también mis esperanzas y los anhelos de ser.
 Fue tan precipitado que no fue un desvío de caminos, como ocurre tantas veces cuando no coinciden los destinos. Fue algo así como desprecio y yo, cada vez,  menos mujer.

Se suicidó una rosa perfectamente diseñada.
 Con su partida el hombre se convirtió en blasfemia contra mi aparente evolución.
 Pecó sin piedad contra natura, y yo, y ¿YO MUJER? No sé si “YO MUJER” ahora.
Su partida fue el detonante de mi rebeldía, la revolución contra los límites ajenos, contra un mal capricho casi generacional.
 Su despedida fue el resonante de mi insistencia enfurecida de objetividad.
 Su desprecio una afirmación, su indiferencia un ventanal evaporado que desató una furia que los años fueron aplacando.
 Y yo, ¿YO MUJER? No sé si YO MUJER ahora.


Prometí un olvido planeadamente acertado para el regreso seguro. Porque tras esas paredes el pasado disolvía las antiguas convicciones. Eran paredes con ventanas pequeñas donde no pasaba el aire pero si la libertad. En ese espejo gigante me sentía acorde al plan natural. El pacto universal que destrozó su trato frío.

Pero más allá del plan, más allá de su interpretación, más allá de mi intención había algo seguro. “YO EXISTO” se escuchó tras un silencio rotundo, tras una cura de sueño.
 Estoy viva, respiro, y YO MUJER por decisión.


(Todas las imágenes son sacadas de Internet).

SIN FE DE ERRATAS Es larga obra la vida es teatro de larga data... Hoy prefiero no centrarme en detalles, crearme sin frenos ni fe de ...