COMO
DIOS
Fue algo más que simple curiosidad
y me advirtieron antes los portales
el ser libre, el querer despertar
el exiliar al alma en un escaparate.
Compré un paquete,
el precio no estaba a la vista
fue algo más que el querer llenar ese vacío que a diario me invade.
Tu partida fue un detonante súbito directo a mis ideales.
Ahora es cuando comienzo a fragmentarme,
para volver a ser nada,
para ser todo en la nada,
para salvarme.
Hay todo un sistema funcionando detrás del cristal
yo era un sistema inagotable de voluntad
haciendo de todo para no toparme con eso que se llama cuestionarse
cuando lo impuesto quita libertad.
La noche negra del alma le pone precio al éter
para ser luz primero hay que ser oscuridad.
Tener respuestas a las preguntas no siempre trae tranquilidad.
Hacerme especialista de la mente cuando me cuestiona,
cuando me sentencia a demostrarle que puedo destruirla si la dejo de pensar.
Usar las sensaciones como puente para llegar a remotos lugares
a desconocidos paisajes,
a destinos habitables por no tan polarizados habitantes.
Volver,
intento volver,
me observo en otro tiempo,
en otro espacio donde todo era diferente,
donde la inocencia era motor,
ahora intento encontrarle,
recuperar la esencia entendiéndolo,
un doble esfuerzo constante,
un quemarropa a vapor.
Le vi la cara al diablo cuando quise desafiarle,
llevaba un rostro amigable,
un necesario semblante,
tan digno como el de Dios.
Con el peso del conocimiento cual pesado equipaje,
así es como me encuentro
así es como me condeno
así es como me libero en esta contradicción.
Quise ser humana,
me vestí de valiente,
me arropé de sentidos para conocer al amor.
Entendí que la incondicionalidad también usa condiciones.
A veces nada placentero llega de hacerse fuerte.
Son los costos de la evolución,
es el saldo por dejar de tener una existencia insignificante,
de ser diferentes a esos que se ríen cuando uno les habla de salvación,
de aquellos que tienen miedo de admitirse tan dignos de magnificencia como Dios.
Son los del camino lineal,y me advirtieron antes los portales
el ser libre, el querer despertar
el exiliar al alma en un escaparate.
Compré un paquete,
el precio no estaba a la vista
fue algo más que el querer llenar ese vacío que a diario me invade.
Tu partida fue un detonante súbito directo a mis ideales.
Ahora es cuando comienzo a fragmentarme,
para volver a ser nada,
para ser todo en la nada,
para salvarme.
Hay todo un sistema funcionando detrás del cristal
yo era un sistema inagotable de voluntad
haciendo de todo para no toparme con eso que se llama cuestionarse
cuando lo impuesto quita libertad.
La noche negra del alma le pone precio al éter
para ser luz primero hay que ser oscuridad.
Tener respuestas a las preguntas no siempre trae tranquilidad.
Hacerme especialista de la mente cuando me cuestiona,
cuando me sentencia a demostrarle que puedo destruirla si la dejo de pensar.
Usar las sensaciones como puente para llegar a remotos lugares
a desconocidos paisajes,
a destinos habitables por no tan polarizados habitantes.
Volver,
intento volver,
me observo en otro tiempo,
en otro espacio donde todo era diferente,
donde la inocencia era motor,
ahora intento encontrarle,
recuperar la esencia entendiéndolo,
un doble esfuerzo constante,
un quemarropa a vapor.
Le vi la cara al diablo cuando quise desafiarle,
llevaba un rostro amigable,
un necesario semblante,
tan digno como el de Dios.
Con el peso del conocimiento cual pesado equipaje,
así es como me encuentro
así es como me condeno
así es como me libero en esta contradicción.
Quise ser humana,
me vestí de valiente,
me arropé de sentidos para conocer al amor.
Entendí que la incondicionalidad también usa condiciones.
A veces nada placentero llega de hacerse fuerte.
Son los costos de la evolución,
es el saldo por dejar de tener una existencia insignificante,
de ser diferentes a esos que se ríen cuando uno les habla de salvación,
de aquellos que tienen miedo de admitirse tan dignos de magnificencia como Dios.
los de la carcajada cínica,
los del prejuicio de la locura como enfermedad.
Yo,
me pierdo segura.
Segura de que ese es el camino para encontrarse,
segura de que el paraíso también arde,
segura de que el purgatorio también puede abonar flores.
Segura de mi
Más segura de vos.
(Todas las imágenes son sacadas de Internet).
