DESVENTURADOS.
Desgraciados aquellos que piensen y sientan que no se pueden
complementar bohemia con lealtad y compromiso. Desgraciados los que piensen que
todo café debe saber a instante y prohibición. Desgraciados los que creen que
las calles de noche, puerilmente iluminadas, están para caminarlas solos. Sean
desgraciados aquellos que disparan flores de cañón al corazón distinto.
Infelices los que viven el momento a costillas del momento ajeno. Infelices los
que se pierden en amores sin garantía. Infelices quienes por no conocerse
tienen miedo a conocer. Desdichados los que tienen un millón de amigos.
Desdichados son quienes por miedo siempre dan el brazo a torcer. Desdichados
quienes recurren permanentemente al estilo francés, siempre promisor barato.
Desgraciados quienes no saben prometer. Quienes pintan paisajes en lienzos
rotos y desganados. Quienes hacen de su vida un libro con páginas añejas, de
desarrollo precario y finales abiertos. Desgraciados aquellos que exageran del
placer por miedo a encontrarse, desdichados los que viven de la liviandad del
ser.
(Todas las imágenes son sacadas de Internet).

